‘Internet para todos’ conecta a más de 3,6 millones de peruanos | Especial La última milla de la brecha digital

Entre los desafíos encontrados en las localidades rurales atendidas están la falta de habilidades digitales de la población para sacar provecho a Internet.
'Internet para todos' conecta a más de 3,6 millones de peruanos | Especial La última milla de la brecha digital

La empresa Internet para todos (IPT) creada en mayo del 2019 por Telefónica, Meta, la Corporación Interamericana de Inversiones (BID Invest) y el Banco de desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) nació con el fin de llevar internet móvil 4G a las localidades rurales del país. Ya ha conectado a 3,6 millones de peruanos en sus 5 años de operaciones.

La iniciativa colaborativa ha venido ejecutando un plan para expandir la cobertura de la red móvil con tecnología disruptiva y modelos operativos que no existían antes en el país. Se trata de un Operador de Infraestructura Móvil Rural (OIMR) neutral que instala infraestructura de telecomunicaciones en localidades rurales.

Las redes se arriendan a otros operadores que deseen ofrecer sus servicios 4G a los pobladores. A la fecha informaron que vienen brindando servicios de banda ancha móvil 4G a través de las 2370 estaciones base 4G que tienen desplegadas en todo el Perú, beneficiando a más de 18 mil centros poblados.

De las 2370 estaciones, el IPT ha realizado migraciones en 1788 estaciones que inicialmente contaban únicamente con servicios 2G, muchos de ellos satelitales, a servicios 4G de alta velocidad.

Banner-campaña-isométrico-1a
Banner-campaña-isométrico-1b
Banner-campaña-isométrico-c
Banner-campaña-isométrico-d

En el despliegue de la infraestructura se encontraron con varios desafíos. Uno de ellos fue el desconocimiento de su labor por parte de las entidades públicas para generar proyectos de inversión pública en temas de telecomunicaciones.

Para contrarrestarlo informaron que se realizaron talleres y reuniones con funcionarios de gobiernos locales y regionales para explicar los mecanismos de cooperación público–privado con los que se puede implementar infraestructura de telecomunicaciones en favor de las comunidades.

Otro gran desafío fue vencer el temor de la población a que las antenas produzcan enfermedades, cáncer, COVID, entre otros. Para ello, hubo que realizar talleres de sensibilización a las comunidades y brindarles información acertada sobre la materia.

Además, indicaron que se encontraron una población sin habilidades digitales para lograr un uso eficiente de la conectividad. Por ello, crearon inhouse una plataforma digital SAMI para educar a no nativos digitales en diferentes temas de finanzas, emprendimiento, desarrollo personal a través de cápsulas de conocimiento vía WhatsApp.

«De las 2370 estaciones, el IPT ha realizado migraciones en 1788 estaciones que inicialmente contaban únicamente con servicios 2G, muchos de ellos satelitales, a servicios 4G de alta velocidad».

Del mismo modo, comentaron que se vienen gestionando alianzas estratégicas con otras empresas que han desarrollado herramientas digitales tales como servidores de contenido digital educativo, servicios de telemedicina, aplicativos financieros para incluirlos en sus propuestas con el fin de crear un ecosistema digital que potencie el uso de la conectividad.

Lecciones aprendidas

Desde el IPT han ido identificando varios puntos de mejora en todo el proceso de aplicación de esta nueva forma de llevar Internet a las zonas más alejadas de las capitales. Según explicaron, de acuerdo a las etapas del despliegue, los aprendizajes serían:

En la negociación: identificaros que es necesario pasar por un proceso de Due diligence (Debida diligencia, por su significado en español) para la verificación y cumplimiento de las políticas de anticorrupción tanto en el sector público como el privado para evitar que se desvirtúe la colaboración público-privada.

Asimismo, detectaron mucho desconocimiento por parte del sector público en los procedimientos para sacar adelante un proyecto de telecomunicaciones con inversión pública, por lo cual se empezó a trabajar con ellos en el desarrollo de los perfiles y expedientes de los proyectos.

«(S)e vienen gestionando alianzas estratégicas con otras empresas que han desarrollado herramientas digitales tales como servidores de contenido digital educativo, servicios de telemedicina, aplicativos financieros para incluirlos en sus propuestas con el fin de crear un ecosistema digital que potencie el uso de la conectividad».

En el diseño de las soluciones: aprendieron a ser eficientes en los costos de despliegue de la infraestructura de los proyectos con el fin de atraer inversiones y hacer posible las oportunidades de financiamiento con sus aliados. Es así que usan tecnologías como Radio Access Network (RAN) sharing, que permiten compartir infraestructura y llevar señal de hasta tres operadores por el mismo camino.

De esta manera, se tiene mayor eficiencia en costos de arrendamiento de terreno, consumo de energía eléctrica, impacto ambiental, costos de operación y mantenimiento, entre otros. Igualmente, aprendieron que sus propuestas se potenciaban al ir acompañadas no solo de conectividad, sino también de otros habilitadores digitales, lo cual los diferenciaba de sus competidores al brindar a la población la capacidad de hacer un uso eficiente de la conectividad.

En la implementación: Aprendieron que era necesario, previa implementación de los proyectos, realizar talleres de sensibilización con la población beneficiada incluyendo a las autoridades y a los habitantes de la comunidad, con el objetivo que conozcan los beneficios de la conectividad.

De igual modo, han ganado experiencia en implementación en zonas de operación minera, que conlleva procedimientos de implementación y seguridad de mayor exigencia y en un menor tiempo en comparación con otros despliegues.

Desde el IPT ven el 2024 como un gran desafío para crear más alianzas y lograr conectar a los no conectados. Para ello, han creado el programa de alianzas ‘Juntos conectamos’ para fomentar la cooperación entre el sector público-privado y cofinanciar proyectos integrales que lleven servicios de conectividad a zonas rurales.

En la operación: afirman haber aprendido que sus aliados, especialmente las empresas privadas, prefieren que se cree una ruta de atención de averías priorizadas para sus estaciones base para reducir los tiempos de resolución de averías. Adicionalmente, crearon reportes de indicadores de la operación (KPIs) para brindar información rápida sobre las estaciones ante la necesidad de conocer su desempeño.

Mirada a futuro

Desde el IPT ven el 2024 como un gran desafío para crear más alianzas y lograr conectar a los no conectados. Para ello, han creado el programa de alianzas ‘Juntos conectamos’ para fomentar la cooperación entre el sector público-privado y cofinanciar proyectos integrales que lleven servicios de conectividad a zonas rurales.

El objetivo es promover la inclusión digital en poblaciones rurales con geografías extremas, mediante la implementación de plataformas digitales, capacitaciones y coaching , superando las barreras de acceso que han mantenido a estas comunidades desconectadas por mucho tiempo.

En sus metas está concientizar a las empresas privadas respecto de la brecha digital existente en nuestro país y hacerles comprender que, a través de su aporte económico, se puede brindar un gran beneficio a la población.

«Creemos firmemente que las alianzas público-privado son el camino para lograr el cierre de brechas en todo sentido. Y esto se afianza en uno de los Objetivos de desarrollo sostenible de la ONU – Las Alianzas para lograr los objetivos».

También buscan trabajar en alianzas con ONGs con el fin de destinar recursos para la implementación de servicios de conectividad y complementarlos con otras iniciativas que permitan capacitar a la población en temas de educación digital, servicios de salud, inclusión financiera y otros que ayuden en su desarrollo.

Desde IPT afirmaron que buscarán incentivar en las entidades públicas la generación de iniciativas de inversión pública que permitan el despliegue de infraestructura de telecomunicaciones en las zonas más alejadas de sus regiones que carecen de servicios básicos bajo la modalidad de Obras por impuestos, con el fin de generar más oportunidades de desarrollo a sus comunidades.

“Creemos firmemente que las alianzas público-privado son el camino para lograr el cierre de brechas en todo sentido. Y esto se afianza en uno de los Objetivos de desarrollo sostenible de la ONU – Las Alianzas para lograr los objetivos”, remarcaron.

Conoce las opiniones de diversos especialistas e instituciones sobre el tema haciendo clic en los siguientes enlaces:

ÚLTIMAS NOTICIAS

NOTICIAS RELACIONADAS

«Se necesita eliminar la sobrerregulación» – Maryleana Méndez Jiménez, ASIET | Especial La última milla de la brecha digital

La Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) está conformada por empresas públicas y privadas del continente que buscan impulsar el diseño de políticas públicas a favor del sector. Su actual secretaria general, la ingeniera costarricense Maryleana Méndez, enfatiza en esta entrevista que es fundamental el diálogo público-privado y el trabajo conjunto para lograr revertir la brecha digital.