El mundo ha entrado en la era de la inteligencia artificial (IA) y los sistemas que la utilizan son ya fundamentales en áreas sensibles como la salud, la seguridad o el empleo. Sin diversidad de género en los equipos que los crean, los algoritmos pueden reproducir sesgos de la sociedad actual y excluir necesidades específicas de las mujeres, advirtieron las expositoras que participaron en panel «Las mujeres y la IA: cómo iniciar tu camino y transformar tu carrera», organizado por Amazon Web Services (AWS) en el marco del Día Internacional de la Mujer.
«La presencia femenina en la inteligencia artificial no es solo una cuestión de equidad, es una necesidad técnica y ética», sostuvo Karla Wong, líder en educación y sector público de AWS para la región (Norte de Latinoamérica y el Caribe (NOLA). En la actualidad se están redefiniendo las industrias y diseñando herramientas y quien no participa en su diseño no influye en como se construye, explicó.
El diseño de una tecnología más justa, humana y representativa requiere voces diversas en todas las etapas del proceso, apuntó Karla Wong. Si los equipos de IA integran la voz femenina se evitará perjuicios que agraven la brecha o repercutan con impactos negativos en áreas críticas como salud y seguridad.



«Yo creo que si hablamos de temas como la detección y mitigación de sesgos es los equipos más diversos, hay más posibilidades de identificar esos puntos ciegos que en equipos completamente homogéneos. Los algoritmos pueden aprender a asociar ciertos empleos con solo hombres o ignorar síntomas de salud que son específicos de las mujeres si no se considera la perspectiva femenina», comentó.
Además, dijo, las mujeres suelen aportar un mayor nivel de inteligencia emocional y empatía en las decisiones y por eso deben estar consideradas en las soluciones de IA. «Yo creo que cuando hablamos de innovación representativa, la presencia activa de las mujeres impulsa la creación de soluciones para problemas que históricamente han sido ignorados por la industria tecnológica», señaló.
Coincidió con las otras expositoras en que el momento de romper la brecha de género es ahora. La inteligencia artificial está en plena construcción y las mujeres tienen la oportunidad de participar activamente en ese proceso. No se trata solo de aprender una nueva tecnología, sino de incidir en cómo se define el futuro y abrir camino para las próximas generaciones.
«La presencia femenina en la inteligencia artificial no es solo una cuestión de equidad, es una necesidad técnica y ética».
Karla Wong, líder en educación y sector público de AWS para la región Norte de Latinoamérica y el Caribe (NOLA)
Vencer el miedo
Las expositoras coincidieron en que una de las principales barreras por vencer es el miedo a participar por no sentir que cumplen con las expectativas o condiciones para asumir el reto. Muchas mujeres sufren el síndrome del impostor, una sensación de inseguridad que las lleva a subestimar sus capacidades. Ante ello el panel propuso enfrentarlo con acción: usar la tecnología, equivocarse, aprender y apoyarse en comunidades compuestas por otras mujeres. Las redes de mentoría y los espacios colaborativos son claves para sostener el aprendizaje y fortalecer la confianza.
Jessica Freundt, directora de Women in Tech Latinoamérica, remarcó que el síndrome del impostor es una barrera autoimpuesta que debe romperse con acción y experimentación. En la actualidad las mujeres tienen la oportunidad de ser creadoras y arquitectas de la IA, no solo usuarias pasivas, en cualquier carrera y esa es una oportunidad que no se puede desaprovechar, dijo. El acceso democrático a herramientas y educación en IA permite que más mujeres diseñen su propio camino profesional sin depender de trayectorias tradicionales, acotó.
Para Carla Ciperski, líder de AWS en Centroamérica, convertirse en protagonista de la transformación digital no requiere conocimientos avanzados desde el primer día, sino curiosidad estratégica y valentía para ocupar espacios de decisión. «No necesitamos ser expertas técnicas desde el inicio. Necesitamos sentarnos en el asiento del conductor», remarcó.
Para Jessica Freundt, la IA es una herramienta transversal que puede integrarse a cualquier profesión: desde marketing y educación hasta negocios, salud o gestión pública. «La inteligencia artificial no reemplaza el criterio humano, lo complementa».
«Ustedes son las líderes encargadas de construir su historia. No le den el poder a alguien más de construir el guion por ustedes. Es importante abrazar lo que está pasando, abrazar el miedo, abrazar el hecho de que alguna vez no nos vamos a sentir listas, pero esa es la barrera más importante que tenemos que superar», recalcó Ciperski.
La curiosidad es en realidad un «superpoder» femenino, rescató Magali Pinto, gerente de arquitectura de soluciones de AWS para Perú, Ecuador y Bolivia. Muchas mujeres, explicó, se autoimponen barreras al esperar sentirse completamente preparadas antes de dar el primer paso, cuando no es necesario eso: con un 50% de conocimiento es suficiente, porque se tienen superpoderes. La IA está eliminando obstáculos históricos, como el idioma o la necesidad de saber programar, lo que amplía el acceso y abre oportunidades para perfiles diversos en el mundo tecnológico, acotó.
La inteligencia artificial no es un territorio exclusivo de ingenieros o programadores, coincidieron todas las expositoras. La IA actual permite interactuar en lenguaje natural, experimentar sin grandes inversiones y aprender en el proceso. Para Jessica Freundt, la IA es una herramienta transversal que puede integrarse a cualquier profesión: desde marketing y educación hasta negocios, salud o gestión pública. «La inteligencia artificial no reemplaza el criterio humano, lo complementa», afirmó tras destacar que el valor diferencial de las mujeres no está solo en aprender la tecnología, sino en aportar una mirada crítica, ética e inclusiva en su uso.



