El avance de la inteligencia artificial (IA) también redefine las expectativas de los trabajadores y genera desafíos especiales para las áreas de recursos humanos. Según hallazgos globales de un estudio elaborado por ADP Research, el miedo al desplazamiento tecnológico está influyendo en las decisiones laborales.
De acuerdo a la consultora, el 30% de los trabajadores que a nivel global temen ser reemplazados por la IA se ponen a buscar activamente otro empleo. Eso refleja que el impacto de la IA no es solo tecnológico, sino también emocional y estratégico dentro de las organizaciones.
En el Perú de 2026, explicaron, el éxito de las áreas de Gestión de Personas radicará en presentar la tecnología no como un reemplazo, sino como una herramienta que libera tiempo para tareas de mayor valor, permitiendo esquemas de trabajo más flexibles y humanos.



«Lo relevante es que no estamos hablando necesariamente de reemplazo efectivo, sino de percepción de riesgo. Cuando un trabajador teme que su rol pueda automatizarse, tiende a anticiparse y comenzar a buscar nuevas oportunidades, incluso antes de que exista un cambio concreto», aclaró Karem Fonseca, Sr Manager HR de ADP.
En el contexto peruano, este factor cobra especial relevancia porque el 73% de los trabajadores vive “paycheck to paycheck”, es decir, sin posibilidad de ahorrar y en alta vulnerabilidad financiera: si no cobra no tiene para pagar las cuentas. La estabilidad laboral es crítica, por lo que cualquier señal de incertidumbre tecnológica puede acelerar las decisiones de movilidad.
«Cuando el 73% de tu fuerza laboral tiene preocupaciones financieras inmediatas, la precisión en el pago, la flexibilidad responsable y las oportunidades de crecimiento se vuelven los pilares de la retención del talento», añadió.
«La competitividad empresarial en el Perú de 2026 no dependerá de trabajar más horas, sino de cómo las organizaciones logren mayor productividad y compromiso mediante una gestión transparente y tecnológica».
Karem Fonseca, Sr Manager HR de ADP Research
En 2026, comentó, el desafío no será solo adoptar IA, sino gestionar adecuadamente su impacto humano en la organización para evitar la rotación preventiva y pérdida de talento clave. Este año la verdadera urgencia para las organizaciones reside en cerrar la brecha de productividad sin perder personal valioso.
A nivel global ADP Research ha identificado que la gestión del tiempo está dejando de ser un proceso meramente administrativo para transformarse en una palanca estratégica que impacta directamente en la formalización, el compromiso y los resultados del negocio. En Perú, esta tendencia requiere un desafío particular, debido a que las empresas operan en un entorno de alta informalidad donde la eficiencia laboral varía drásticamente entre sectores. Para las organizaciones formales, avanzar hacia modelos de gestión basados en datos y objetivos no es solo una tendencia, sino una necesidad para atraer a un talento cada vez más exigente y móvil, explicó.
«La competitividad empresarial en el Perú de 2026 no dependerá de trabajar más horas, sino de cómo las organizaciones logren mayor productividad y compromiso mediante una gestión transparente y tecnológica», comentó Karem Fonseca.
De acuerdo con el citado estudio, el área de recursos humanos debe tener una visión holística, usar herramientas digitales e integrar una gestión estratégica del talento, cuidando su preparación para el cambio. Ante el dato de que el 24% de los peruanos ve la ‘falta de oportunidades’ como su mayor barrera, RR.HH. debe utilizar los datos para crear rutas de formación (upskilling) que preparen al personal para el avance tecnológico, recomendaron desde ADP.


